Los modales del musulmán: La consulta

-Antes de la batalla de Badr, el Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, consultó con sus compañeros sobre si dirigirse hacia el combate, y ellos le animaron a salir. De hecho, Al-Miqdad ibn Al-Aswad –que Allah esté complacido con él- dijo: “Oh profeta de Allah, nosotros no te decimos lo que los Hijos de Israel le dijeron a Moisés: "¡Ve, pues, tú con tu Señor, y combatid, que nosotros nos quedamos aquí!" sino, que ve  y nosotros contigo.” 

Estas palabras infundieron ánimo en el Profeta –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y les ordenó salir a combatir. 

De camino al sitio de la batalla, el ejército acampó en un lugar cercano al pozo de Badr. Entonces, Al-Hubab Ibn Almundhir  -que Allah esté complacido con él- dijo: “Oh Mensajero de Allah  ¿Allah es quien te ordenó parar aquí? En ese caso no nos corresponde ni adelantarnos ni alejarnos de este sitio,  ¿O es la opinión, la guerra y la astucia?”. El Profeta – que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- contestó: “Es la opinión, la guerra y la astucia.” 

Entonces dijo Alhubab: “Oh Profeta de Allah, este no es un lugar adecuado.” Y sugirió al  Profeta –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- acampar donde el pozo de Badr, así los musulmanes tendrían acceso al agua y podrían prohibírselo a los incrédulos. El Profeta –que la paz y las bendiciones de Allah  sean con él- aprobó la idea y la puso en marcha. 

Tras acabar la batalla, y haber triunfado los musulmanes, cayeron prisioneros setenta idólatras, el Profeta – que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- consultó a sus compañeros sobre qué hacer con los prisioneros. 

La opinión de Abu Bakr – que Allah esté complacido con él- fue la de ponerles en libertad tras el pago de un rescate. Mientras que la opinión de Omar Ibn Al-Jattab –que Allah esté complacido con él- fue la de matarles. El Profeta –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- prefirió la opinión de Abu Bakr- que Allah esté complacido con él-.

- La reina de Saba reinaba  su reino en la época del Profeta Suleyman (Salomón) – que la paz sea con él-. Era conocida entre su gente por su inteligencia y sabiduría. Sus súbditos eran adoradores del sol en lugar de Allah. El profeta Salomón –que la paz sea con él- le mandó un escrito en el cual le invitaba a creer en Allah, el único, quien no tiene socios. 

La reina le dijo a su gente: « ¡Dignatarios! Me han echado un escrito respetable. Es de Salomón y dice: '¡En el nombre de Allah el Compasivo el Misericordioso! ¡No os mostréis altivos conmigo y venid a mí sumisos!'» Dijo ella: « ¡Dignatarios! ¡Aconsejadme en mi asunto! No voy a decidir nada sin que seáis vosotros testigos» (Sura de las Hormigas: 29-32). 

La reina de Saba, consultó con  su gente y luego se fue a donde el profeta Salomón –que la paz sea con él-, y Allah la guió al Islam.

 

¿Qué es la consulta? 

La consulta, o consultación, consiste en que el individuo tenga en cuenta la opinión de las personas inteligentes, justas y de ideas correctas, que les consulte para que se le aclare lo correcto y lo siga, y también se le aclare lo erróneo y lo evita. Un juicio sólo tiene valor en el Islam siempre y cuando se cumplan tres requisitos: la justicia, la igualdad, y la consultación. Esto demuestra que la consultación tiene un estatus destacado en nuestra religión islámica. 

Allah le puso a una sura del Corán  este nombre: a la azora de la consulta.

Allah, ensalzado sea, ordenó al Profeta –que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- consultar a los musulmanes y que tenga en cuenta sus opiniones, dijo-ensalzado sea-:" ¡Perdónales, pues, y pide el perdón de Allah en su favor y consúltales sobre el asunto!" (Sura de La familia de Imrán- 159)   

Allah hizo de la consulta un atributo de los atributos del musulmán. 

La puso en la misma categoría de la oración y la generosidad, dijo   

 -ensalzado sea-: "escuchan a su Señor, hacen la azallah, se consultan mutuamente, dan limosna de lo que les hemos proveído" (Sura de  La consulta: 38)

La consulta en el Islam es en aquellos asuntos sobre los cuales no hay un dictamen, tanto en el Corán como en la Sunna.  No hay lugar a la consulta si tenemos un texto legal. El profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- siempre consultaba a sus compañeros sobre los diferentes asuntos, siempre y cuando no hubiera descendido algún texto del Corán que concierne a esos  asuntos. Si hay revelación de Allah -enaltecido sea-, el Profeta- que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- actuaba acorde a ella de inmediato, sin demora.

Dijo Abu Huraira -Allah esté complacido con él-: No vi que nadie consultara más a sus compañeros que el profeta- la paz y bendiciones de Allah sean con él-.  (Relatado por Ahmad en su Musnad) 

 

La virtud de la consulta:

Aquél que consulta a la gente nunca se arrepiente, Allah-ensalzado sea- le concede el bien y lo guía hacia lo correcto. Dijo el Profeta-la paz y bendiciones de Allah sean con él- :" Aquél que quiere un asunto, y consulta sobre él a una persona musulmana, Allah le orienta al mejor de los asuntos" (Relatado por At-tabarani)

La consulta es el meollo de la guía, es prueba  de la firmeza y el buen hacer. Con la consulta uno aprende de las experiencias de otros, y comparte con ellos su sensatez, así, evita el error y el daño, y termina haciendo lo correcto.  

 

Istijara (Pedir ayuda Allah para poder escoger lo más beneficioso):

El musulmán toma en cuenta las opiniones de la gente de intelecto, y les consulta sobre sus asuntos… Pero -Allah ensalzado sea-  siempre es quién más cerca está de uno para recurrir a Él cuando las cosas se confunden, a Él le pedimos la guía. El Profeta –que  la paz y las bendiciones de Allah sean con él- nos enseñó la oración de la Istijara. 

Si uno quiere hacer algo, que rece dos rak´at, y que se dirija a Allah con la súplica de la Istijara: “ ¡Oh Allah !Yo te consulto por Tu sabiduría, recurro a Ti por Tu poder y Te pido de Tu generosidad infinita ; Tu eres en efecto capaz y yo no lo soy, Tu sabes y yo no se. Tú eres el Conocedor de lo Oculto. ¡Oh Allah! Si tú sabes que este asunto (y mencionar su necesidad, asunto o problema) es bueno para mí, en mi religión, mi vida presente y futura, destínamelo, facilítamelo y bendícelo para mí; pero si sabes que este asunto es un mal para mí en mi religión, mi vida presente y futura, aléjalo de mí y aléjame de él. Y destíname el bien donde se encuentre, luego haz que yo esté complacido con él."    (Relatado por Bujari)

 

El musulmán debe preservar esta oración y pedir la guía de Allah en todos sus asuntos. 

 

Por: Ali Ben Nayef Al Shahud

Traducido por: Zaineb El Kach 

Fuente : http://islam.aljayyash.net/encyclopedia/book-1-17

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