El Profeta Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)

¡Debes conocer a este hombre! 

Aprende lo básico 

¿Quién es Muhammad? (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)

Los musulmanes creen en que Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) es el último profeta de una larga cadena de Profetas enviados para llamar a la gente a la obediencia y alabanza de Dios (Allah en árabe). Algunos de estos Profetas fueron Adán, Noé, Abraham, Ismael, Isaac, Jacobo, José, Moisés, David, Salomón y Jesús (La paz sobre ellos). 

Así como Moisés (Paz sobre él) fue enviado con la Torá (la revelación original no-corrompida enviada a Moisés) y Jesús (Paz sea sobre él) con el Evangelio (la revelación original, no las versiones actuales), los Musulmanes creen que Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fue enviado con el Corán para demostrar cómo sus enseñanzas deberían ser aplicadas.   

La mujer del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) Aisha, le preguntaron una vez como era el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y ella contestó que él era “el Corán en vivo” dando a entender que él aplicaba meticulosamente las enseñanzas del Corán a su vida diaria. Les mostraremos como él convirtió estas nobles enseñanzas en nobles acciones. 

 

Misión de Misericordia 

Aparte de llamar a la gente a rezar, ayunar y dar caridad el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) enseñó que la fe de uno mismo en Dios también debería afectar a trato de uno mismo en otros. Él dijo “Los mejores de vosotros son los que mejor carácter poseen”. 

Muchos dichos del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) resaltan la relación entre la creencia y la acción, por ejemplo “Quien cree en Dios y en el Día del Juicio no deberá hacer daño a su vecino y quien cree en Dios y en el Día del Juicio deberá servir a su invitado generosamente y quien cree en Dios y en el Día del Juicio deberá decir la verdad o mantenerse en silencio”. 

El último Mensajero (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) enseñó a los seres humanos a mostrar misericordia y a respetar uno al otro, “Quien no muestre misericordia a otros, no se le mostrará misericordia a él”.            

En otra narración, algunas personas pidieron al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) que invocara a Dios para castigar a los no creyentes pero él  contestó, “No he sido enviado para maldecir sino como misericordia”. 

 

El perdón 

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fue la persona más clemente de todas y el más bondadoso de todos. Si alguien se aprovechaba de él, él lo perdonaba y contra más dura era la persona más paciente se hacía él. Él era extremadamente indulgente y clemente especialmente cuando tuvo la ventaja y el poder para tomar represalias. 

Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) lo hacía todo por clemencia, ninguna cantidad de delito o agresión era demasiado grande para ser perdonados por él. Él era el mejor ejemplo de misericordia y bondad, como es mencionado en el siguiente versículo del Corán, “Mantén el perdón (Muhammad) e impón bondad y da la espalda a los ignorantes”. 

 

Igualdad 

En los siguientes dichos del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) él enseñó que todos los seres humanos somos iguales ante los ojos de Dios, “Toda la humanidad proviene de Adán y Adán de la arcilla. No hay superioridad de un árabe sobre un no-árabe, ni de en negro sobre un blanco; excepto a través de piedad”. 

“Dios no juzga según tu apariencia o riqueza, Él mira en vuestros corazones y vuestras acciones”. 

Se cuenta que una vez un compañero del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) llamó a otro compañero de manera ofensiva, “Hijo de mujer negra” el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se enfadó y contestó “¿Lo condenas por el color de piel de su madre? Aun sigues teniendo restos de ignorancia del periodo preislámico”.  

 

Tolerancia 

“No debéis hacer el mal a aquellos que os hacen mal a vosotros, sino que debéis tratarlos con perdón y amabilidad.” Así es como el último Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) reaccionaba ante el maltrato y ataques personales. 

Las fuentes del Islam incluyen numerosos instantes donde el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) tuvo la oportunidad de vengarse de aquellos que le agraviaron pero se contuvo de hacerlo. 

Él enseño al hombre a ejercitar paciencia: “El fuerte no es aquél que vence a las personas con la fuerza sino el que se controla así mismo mientras está enfadado”.  

El practicar paciencia y tolerancia no significa que un musulmán deba ser un pacifista y no defenderse en caso de ser atacado. El profeta Muhammad que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) declaró, “No deseéis encontraros con el enemigo, pero si te atacan mantente firme”.    

 

Gentileza       

Un compañero que sirvió al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) durante diez años dijo que Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fue siempre gentil en su trato con él. “Cuando hacia algo jamás cuestionó mi manera de hacerlo; y cuando no hacía algo, jamás cuestionó el no haberlo hecho. Era el hombre más agradable de todos”.  

En una ocasión la mujer del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) reaccionó con enfado después de haber sido insultada por una persona. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le aconsejó, “Se amable y apacible, Aisha, porque a Dios le gusta la delicadeza en todos los asuntos.”

También dijo, “Muestra gentileza porque si esta se encuentra en algo, lo embellece, y cuando esta es sacada de algo, lo convierte en deficiente.”

 

Humildad 

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía prevenir que la gente se pusiera en pie ante él por respeto. Él solía sentarse allí donde hubiera un sitio disponible en una asamblea y jamás busco un lugar prominente o elevado. Nunca llevaba nada para distinguirse de sus compañeros o quiso figurar en un rango más alto que ellos. Él solía mezclarse con los pobres y los necesitados; solía sentarse con los ancianos y apoyaba a las viudas. La gente que no le conocía no podía distinguirle del resto de la multitud.  

Dirigiéndose  a sus compañeros, dijo, “Dios me ha revelado que debéis ser humildes. Nadie debe presumir uno sobre el otro, ni oprimir uno al otro.”              

Tal era su humildad que el temía ser adorado, un privilegio que sólo le pertenece a Dios. 

“No excedáis los limites en alabanza a mí como hacen los Cristianos al alabar a Jesús, hijo de María. Yo solo soy el siervo del Señor; entonces llamadme siervo y mensajero de Dios.”  

    

El Marido Ideal

Aisha, la amada esposa del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo sobre su noble esposo, “Él siempre ayudó en las tareas domésticas y a veces arreglaba su ropa, remendaba sus zapatos y barría el suelo. Alimentaba, protegía y daba la leche a sus animales y hacía las tareas del hogar.”    

No solo era un marido devoto, también animó a sus compañeros para que siguieran su ejemplo, “El más devoto de los creyentes en la fe es el de mejor moral. Y los mejores entre ellos son los que tratan mejor a sus esposas.” 

 

El Ejemplo Ideal 

Lo que ha precedido es sólo una idea de cómo Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) vivió su vida. Los ejemplos de bondad y misericordia mencionados pueden causar asombro en algunas personas dada a la representación equivocada que dan los medios de comunicación sobre el Islam. 

Comentarios de No-Musulmanes 

Gandhi, un importante líder político y espiritual del movimiento de la Independencia de la India señaló “Era la simplicidad, la absoluta humildad del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), el escrupuloso respeto de sus promesas, su intensa devoción a sus amigos y seguidores, su intrepidez, su confianza absoluta en Dios y en su propia misión. Estos y no la espada lo llevó a sobrepasar todos los obstáculos.” 

George Bernard Shaw, el dramaturgo británico, declaró: “El mundo está en la necesidad imperiosa de un hombre con la mente de Muhammad; la gente religiosa en la Edad Media, debido a su ignorancia y prejuicio, lo había imaginado(a Muhammad) de un modo muy oscuro, ya que ellos solían considerarlo el enemigo del cristianismo. Pero después de examinar la historia de este hombre lo encontré alguien asombroso y milagroso, y llegué a la conclusión de que él nunca fue un enemigo del cristianismo, al contrario, debe llamarse el salvador de la humanidad. En mi opinión, si le fuera dado el control del mundo hoy en día, él solucionaría nuestros problemas y aseguraría la paz y la felicidad por la cual el mundo sueña. "  

 

Traducido por: Nerea Martínez 

Fuente: http://www.iisna.com/articles/pamphlets/prophet-muhammad-peace-be-upon-him/

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